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Quería hacer algo por la humanidad y decidí dedicarme a fabricar abrigos. Pero abrigar a la gente no me pareció suficiente por lo que contraté un equipo de marketing para que desarrollara una campaña original. Después de un año de trabajo y planificación iniciamos la promoción.
Con el primer abrigo entregamos al comprador el "Álbum de Esperanzas". En la compra del siguiente abrigo le regalábamos un sobre con tres esperanzas y si era alguien muy necesitado, se le darán dos sobres de regalo. De este modo, al ir comprando abrigos, irán llenado su álbum.
Los que lo completen, podrán abrigar esperanzas y entonces, serán felices.
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